Pues yo también voy a hablar de los incendios, no para echar leña al fuego (nunca mejor dicho con cierta ironía), sino para intentar aclarar la problemática, y me basare en lo hablado con: Agentes de Protección de la Naturaleza, con bomberos forestales, un ingeniero que le toco en su zona un incendio de nueva generación, un científico que estudia los incendios, la experiencia con ARBÓREO y preguntar a personas mayores que han usado el fuego para mantener los pastos, incluso para fertilizar campos de cultivo. Además tiraré de mi experiencia en un incendio, pues como no vino nadie a evacuarnos del pueblo, nos quedamos los vecinos apagando lo que podíamos con los medios que teníamos, menos mal que no había mucha vegetación. Ahí aprendí varias cosas: el fuego con las condiciones adecuadas los pequeños matorrales y el rastrojo de cereal con la paja ya recogida también arden violentamente, el fuego puede ir muy rápido y tomar direcciones inesperadas, las pavesa originan pequeños fuegos tras nosotros, lo importante que es tener el perímetro de la vivienda con la hierba bien cortada, y la pregunta final ¿si nos hubieran evacuado se habría quemado la casa?.
Pero empecemos por el principio, cuando hay suficiente vegetación, si se dan las condiciones adecuadas de 30/30/30 (temperatura superior a 30ºC, viento superior a 30 kmh y humedad menor del 30%) tarde o temprano habrá un incendio, solo falta la chispa para la ignición, da igual que sea un monte mediterráneo, la taiga, una selva lluviosa o un turbera como ocurrió en la Tablas de Daimiel.
En las zonas donde son más frecuentes los incendios, la vegetación esta más adaptada sobre todo a recuperarse, y algunas especies de plantas usan el fuego para extenderse y dominar, son las pirófitas tanto las rebrotadoras como las germinadoras, pero de eso ya hemos hablado algún vez. O sea que si hay vegetación siempre podrá haber incendios, por lo que lo verdaderamente importante es su frecuencia, si son muy frecuentes la vegetación no se ha recuperado y se espacian mucho se acumula mucho combustible; y esto es importante, si las temperaturas son muy altas o el fuego dura mucho tiempo, hasta las especies pirófitas pueden no recuperarse.
Volviendo a las condicione ideales e 30/30/30, cuanto más altas sean las temperaturas y más días se den, si además las lluvias se escasean y sigue disminuyendo la humedad, las probabilidades de un incendio aumentan, lógico no. Y aunque no pongamos nombre al clima actual, estas condiciones son cada vez más frecuentes, y el que no se quiera dar cuenta, no aceptar una realidad palpable, ya sabeís, “no hay peor ciego que el que no quiere ver”, como dice el refrán.
Y una vez iniciado el incendio, si las temperaturas son tan altas antes de llegar a la vegetación verde la deseca, por lo que el fuego siempre encuentra combustible adecuado.
Ahora vamos con lo de que hay que limpiar el monte (aunque no me gusta nada el término pero lo usaremos para simplificar), esta claro que las persona que defienden esto no se hacen una idea de lo que proponen, y no vamos a entrar en cuestiones biológicas sobre la importancia del matorral que quiere eliminar; simplemente la superficie, la orografía, ¿que hago con el producto del desbroce? y ¿como lo saco del monte? hagan números.
Lo justifican con “antes el monte estaba limpio”, pero en verdad no lo limpiaban, lo que hacían era usarlo, el monte estaba sobre explotado y solo hay que ver las fotos de cualquier lugar a principios de siglo XX, y por ello, sin vegetación, las cuencas hidrográficas tenían graves problemas de erosión, que consulten la prensa de la época sobre las riadas, de hecho las grandes repoblaciones que se hicieron fueron para frenar la erosión y también con la idea de autoabastecerse de madera.
Las repoblaciones se hicieron pero no las entresacas posteriores por lo que la densidad de árboles quedo alta. A esto se une el despoblamiento del campo, de manera que ya no había que hacer leña, esa leña para poder cocinar solían ser matorrales como el boj, la coscoja, o las aliagas, pues en muchas localidades árboles no había, se abandonaron pastos y los campos peor situados, con los combustibles fósiles los hornos y fraguas dejaron de consumir leña, y carbón vegetal, y los derivados del petroleo sustituyeron a muchos productos químicos que se obtenían de los árboles, los barcos ya no eran de madera y así muchas más cosas, se de o de depender y explotar el monte cercano para depender del petroleo y la electricidad.
De esta forma al no utilizar el monte tanto como antes, la cubierta vegetal se ha ido recuperando aunque no necesariamente los bosques, algunos suelos están tan degradados por su maltrato en época anteriores (cuando estaban límpios), que pasarán mucho tiempo como matorral. Al menos a disminuido la erosión, las riadas son menores y sus daños, salvo claro que construyas dentro del cauce también.
Que hacer? el clima no lo podemos cambiar, pero si la forma de defendernos, aunque nos gustaría vivir en mitad de la naturaleza no aceptamos su riesgos, es más los olvidamos. No hay que limpiar todo el monte, pero si las zonas alrededor de las poblaciones y viviendas, de hecho los servicios antiincendios pierden muchas oportunidades de extinguir un incendio al inicio al tener que ir las zonas habitadas, en ese habitad disperso entre la naturaleza, en lugar de tratar con el incendio. Incluso en la ley de montes aparece la obligación de proteger las periferias de las zonas habitadas a los propietarios, a los ayuntamientos y a las comunidades autónomas.
Otra medida son los vallados, no taparlos con mallas de ocultación, brezo, ciprés, todos ellos son buenos combustibles. Igualmente tener claro un plan de evacuación, saber por donde hay que salir según el momento, esto evidentemente es complicado para viviendas ocasionales pero importante para los pobladores continuos. Por desgracia muchas muertes se producen al huir, y no por el fuego sino por el humo.
Otra cosa es importante, saber que hay que hacer y que no. En el incendio de mi pueblo perdimos un montón de tiempo, energía y agua, al final nos quedamos sin ella por intenta apagar dos pacas de paja a cubos, después unos bomberos voluntarios nos dijeron que así era imposible, lo que teníamos que hacer era refrescar alrededor de las pacas y vigilarlas, un curso de normas básicas no estaría mal y si hay posibilidades defenderse, no esperar al que lo hagan
otros.
Texto y fotografias: Miguel Ortega









