miércoles, 5 de agosto de 2026

VERANO DE FUEGO


        
                Pues yo también voy a hablar de los incendios, no para echar leña al fuego (nunca mejor dicho con cierta ironía), sino para intentar aclarar la problemática, y me basare en lo hablado con: Agentes de Protección de la Naturaleza, con bomberos forestales, un ingeniero que le toco en su zona un incendio de nueva generación, un científico que estudia los incendios, la experiencia con ARBÓREO y preguntar a personas mayores que han usado el fuego para mantener los pastos, incluso para fertilizar campos de cultivo. Además tiraré de mi experiencia en un incendio, pues como no vino nadie a evacuarnos del pueblo, nos quedamos los vecinos apagando lo que podíamos con los medios que teníamos, menos mal que no había mucha vegetación. Ahí aprendí varias cosas: el fuego con las condiciones adecuadas los pequeños matorrales y el rastrojo de cereal con la paja ya recogida también arden violentamente, el fuego puede ir muy rápido y tomar direcciones inesperadas, las pavesa originan pequeños fuegos tras nosotros, lo importante que es tener el perímetro de la vivienda con la hierba bien cortada, y la pregunta final ¿si nos hubieran evacuado se habría quemado la casa?.


Pero empecemos por el principio, cuando hay suficiente vegetación, si se dan las condiciones adecuadas de 30/30/30 (temperatura superior a 30ºC, viento superior a 30 kmh y humedad menor del 30%) tarde o temprano habrá un incendio, solo falta la chispa para la ignición, da igual que sea un monte mediterráneo, la taiga, una selva lluviosa o un turbera como ocurrió en la Tablas de Daimiel.

 


En las zonas donde son más frecuentes los incendios, la vegetación esta más adaptada sobre todo a recuperarse, y algunas especies de plantas usan el fuego para extenderse y dominar, son las pirófitas tanto las rebrotadoras como las germinadoras, pero de eso ya hemos hablado algún vez. O sea que si hay vegetación siempre podrá haber incendios, por lo que lo verdaderamente importante es su frecuencia, si son muy frecuentes la vegetación no se ha recuperado y se espacian mucho se acumula mucho combustible; y esto es importante, si las temperaturas son muy altas o el fuego dura mucho tiempo, hasta las especies pirófitas pueden no recuperarse. 


Volviendo a las condicione ideales e 30/30/30, cuanto más altas sean las temperaturas y más días se den, si además las lluvias se escasean y sigue disminuyendo la humedad, las probabilidades de un incendio aumentan, lógico no. Y aunque no pongamos nombre al clima actual, estas condiciones son cada vez más frecuentes, y el que no se quiera dar cuenta, no aceptar una realidad palpable, ya sabeís, “no hay peor ciego que el que no quiere ver”, como dice el refrán.

Y una vez iniciado el incendio, si las temperaturas son tan altas antes de llegar a la vegetación verde la deseca, por lo que el fuego siempre encuentra combustible adecuado.


Ahora vamos con lo de que hay que limpiar el monte (aunque no me gusta nada el término pero lo usaremos para simplificar), esta claro que las persona que defienden esto no se hacen una idea de lo que proponen, y no vamos a entrar en cuestiones biológicas sobre la importancia del matorral que quiere eliminar; simplemente la superficie, la orografía, ¿que hago con el producto del desbroce? y ¿como lo saco del monte? hagan números. 

Lo justifican con “antes el monte estaba limpio”, pero en verdad no lo limpiaban, lo que hacían era usarlo, el monte estaba sobre explotado y solo hay que ver las fotos de cualquier lugar a principios de siglo XX, y por ello, sin vegetación, las cuencas hidrográficas tenían graves problemas de erosión, que consulten la prensa de la época sobre las riadas, de hecho las grandes repoblaciones que se hicieron fueron para frenar la erosión y también con la idea de autoabastecerse de madera. 

Las repoblaciones se hicieron pero no las entresacas posteriores por lo que la densidad de árboles quedo alta. A esto se une el despoblamiento del campo, de manera que ya no había que hacer leña, esa leña para poder cocinar solían ser matorrales como el boj, la coscoja, o las aliagas, pues en muchas localidades árboles no había, se abandonaron pastos y los campos peor situados, con los combustibles fósiles los hornos y fraguas dejaron de consumir leña, y carbón vegetal, y los derivados del petroleo sustituyeron a muchos productos químicos que se obtenían de los árboles, los barcos ya no eran de madera y así muchas más cosas, se de o de depender y explotar el monte cercano para depender del petroleo y la electricidad.


De esta forma al no utilizar el monte tanto como antes, la cubierta vegetal se ha ido recuperando aunque no necesariamente los bosques, algunos suelos están tan degradados por su maltrato en época anteriores (cuando estaban límpios), que pasarán mucho tiempo como matorral. Al menos a disminuido la erosión, las riadas son menores y sus daños, salvo claro que construyas dentro del cauce también.


Que hacer? el clima no lo podemos cambiar, pero si la forma de defendernos, aunque nos gustaría vivir en mitad de la naturaleza no aceptamos su riesgos, es más los olvidamos. No hay que limpiar todo el monte, pero si las zonas alrededor de las poblaciones y viviendas, de hecho los servicios antiincendios pierden muchas oportunidades de extinguir un incendio al inicio al tener que ir las zonas habitadas, en ese habitad disperso entre la naturaleza, en lugar de tratar con el incendio. Incluso en la ley de montes aparece la obligación de proteger las periferias de las zonas habitadas a los propietarios, a los ayuntamientos y a las comunidades autónomas.

Otra medida son los vallados, no taparlos con mallas de ocultación, brezo, ciprés, todos ellos son buenos combustibles. Igualmente tener claro un plan de evacuación, saber por donde hay que salir según el momento, esto evidentemente es complicado para viviendas ocasionales pero importante para los pobladores continuos. Por desgracia muchas muertes se producen al huir, y no por el fuego sino por el humo. 

Otra cosa es importante, saber que hay que hacer y que no. En el incendio de mi pueblo perdimos un montón de tiempo, energía y agua, al final nos quedamos sin ella por intenta apagar dos pacas de paja a cubos, después unos bomberos voluntarios nos dijeron que así era imposible, lo que teníamos que hacer era refrescar alrededor de las pacas y vigilarlas, un curso de normas básicas no estaría mal y si hay posibilidades defenderse, no esperar al que lo hagan 

otros.

Texto y fotografias:  Miguel Ortega


 




jueves, 28 de mayo de 2026

PIEL DE SAPO

Pareja de sapos comunes en amplexo dentro de agua. Se aprecia la puesta tras la hembra una ristra de huevos negros 


        Los anfibios son animales curiosos, es el primer grupo de vertebrados (con permiso de algunos peces) en poder vivir y desplazarse por la tierra firme; aunque algunos procuran seguir la mayor parte de su vida en el agua. 

A pesar del mucho tiempo transcurrido tienen algunas limitaciones, una es que necesitan cierta humedad ambiental, pues respiran a través de su piel, una de sus características más  fascinantes. Una piel húmeda es un lugar ideal para el desarrollo de bacterias y hongos, y la forma de evitarlo es produciendo compuestos químicos que eviten su desarrollo, lo que hace a algunos anfibios muy tóxicos, y sobre esto va el texto de hoy.

Pero antes hay que comentar su necesidad de volver al agua para reproducirse, nos referiremos a los anuros (ranas y sapos) y lo harán en masas de agua permanentes, también en las  estacionales.  La fecundación es externa y también debe ser en el agua, para sincronizarse el macho que es más pequeño, va agarrado y sobre la espalda de la hembra, según salen los huevos el macho los fertiliza con sus espermatozoides, hecho esto pueden abandonar el agua. De los huevos saldrán los renacuajos, estos nos recordarán más los peces, pues se desplazan por el agua con movimientos de la cola y respiran con branquias, cuando acabe la metamorfosis tendrán cuatro patas, con las que pueden andar, saltar o nadar, respirarán con pulmones y la piel, y se alimentan de otros animales.


Piel de sapo desprendida, en un ibón del Pirineo

Bueno pues a veces en primavera podemos encontrar en el agua pieles de sapo dadas la vuelta, al quitar la piel se evitan las toxinas que hay en ella y muestra una notable habilidad el depredador que lo ha hecho, y normalmente la quitan desde la boca del sapo como si fuera una funda dejándolas en una sola pieza; esto se puede ver en zonas remansadas de algunos ríos y es el trabajo de la nutria.

Lo curiosos que también se ven en algunos ibones (lagos de alta montaña), donde no hay peces y donde el tramo de rio o embalse donde los hay, puede estar a más de 450 m de desnivel. Hacer ese recorrido por un torrente montaña para comerse solo 3 ó 4 sapos, parece poco rentable a nivel energético, a lo mejor es una delicatessen para ellas.

Texto y fotografias: Miguel Ortega


miércoles, 15 de enero de 2025

LA MADRE DEL AGUA

     

Edifico de la Madre del Agua, tanto su nombre como sus elementos constructivos con tejado de losas de arenisca y frontón decorativo denotan la importancia que tubo.

 
     Para asentarse una población humana necesita de un aporte continuo y predecible de agua, normalmente a partir de un río, de manantiales o del agua de los acuíferos extraída mediante pozos. Pero hay poblaciones que carecen de estos recursos ¿entonces como solucionan el problema del agua?. 

Lo podemos explicar viendo como lo hicieron en la población de Almudévar, Huesca, donde aún se conservan, aunque no en uso, estas soluciones al problema del agua.

El aspecto desértico de la zona, por la ausencia de arbolado, no tiene tanto que ver con las precipitaciones, algo menos de 500 mm anuales semejantes a los caídos en la cercana ciudad de Huesca, como por la desforestación. El geógrafo  Pedro Blecua en 1792 menciona la vegetación que había y ya no se encuentra: “la  sierra poblada de pinos bastos, con mucha espesura de coscojos y romeros,…. y un carrascal poblado de encinas y robles…los arbustos de la sierra sirven para leña y carbón”. Esta desforestación, se puede explicar por la necesidades de la población, con máximo en 1930 de 3.700 habitantes, para usar su territorio para la agricultura, ganadería, y la extracción leñas como combustible para uso domestico y hornos; nada que no ocurriera en otras zonas cuando los habitantes se abastecían de los territorios cercanos.

Para entender el problema y las soluciones para el agua, lo primero es conocer la situación del territorio y los materiales que lo forman. Ubicado en el Valle del Ebro, se encuentra sobre lo que fue la prolongación norte de un gran lago salado que ocupaba la depresión del Ebro antes de que se formara el rio Ebro. Consecuencia de este lago son los materiales que encontramos, arcillas, yesos y calizas lacustres en lo que es el Monte Alto. 

Tenían y aún tienen una fuente junto a la población, la Fuente de los Tres Caños pero solo se usaba para abrevar las caballerías y lavar la ropa, pues su agua es blanda, rica en azufre, la geología explica la presencia de este elemento por el paso del agua por zonas ricas en yeso, roca que lo contiene en abundancia, de hecho el yeso es "tóxico"º para muchas plantas.


Las dos escaleras de acceso al interior de la Balsa de la Cualada, y las dos casetas con las bombas y grifos que se instalaron con posterioridad para facilitar su uso. 


El abastecimiento principal del agua de boca, se hacia pues, partir del agua de escorrentía recogida en la Balsa de la Culada, (la actual obra esta fechada en el siglo XVI) la “aguadera” donde se recogían las precipitaciones era el Monte Alto, cuya inclinación dirigía el agua que corría por las pendientes hacia al población, los suelos de arcilla no permiten que el agua de la lluvia se infiltre con facilidad, además la ausencia de vegetación favorece que el agua resbale ladera abajo. El agua llegaba por pequeñas acequias hasta la contrabalsa, la Balsa de las Titas, donde el agua se decantaba con la idea que cuando entrara en la Balsa de la Culada llevara la menor cantidad de sedimentos, y así, esta tardara más en colmatarse y hubiera la necesidad de ser limpiada. Este conjunto de balsa y contrabalsa es de los mejor conservados, y no desmerece de las de los pueblos de Monegros al sur de la Sierra de Alcubierre. De la balsa los vecinos tomaban el agua y la transportaban en cántaros o mejor con el carro del tonel de agua.


Uno de los dos tramos del Acueducto de la Fuentes, para salvar un pequeño desnivel, con la tubería que llevaba el agua desde la Madre del Agua hasta la Fuente de Santo Domingo.

Pero en el XIX se acomete traer el agua del los manantiales del Barranco de las Fuentes. Las vertientes del mismo son de arcilla con finos estratos de caliza en disposición horizontal, lo que imposibilita la formación de un acuífero, salvo en las zonas de fondo del barranco rellenos de los materiales caídos de la parte alta de la coronas; también pequeños depósitos de derrubios en la base de las laderas que funcionan a modo de rezumaderos, que quedan en evidencia por la diferente vegetación que hay en ellos, en especial de juncos.

Para esta obra se realizaron dos aljibes, seguramente no solo como depósitos de agua sino también para la captación de la misma del fondo del barranco. El aljibe situado aguas arriba es el de la Fuente Escondida, y el que esta continuación es la Madre del Agua. Al ver la construcción de este último parece una caseta de mampostería, pero con el tejado de losas de arenisca y un frontón decorativo realizado con ladrillos como la portada neoclásica de la iglesia de la Asunción de Almudévar, nos da idea del valor que tubo para los habitantes de la población. Desde aquí por un tubería de hierro y mediante dos pequeños acueductos llegaba el agua hasta la fuente de Santo Domingo ya en la población de Almudévar construida con sillares de arenisca y también decorada con un frotón.

    El medio limita pero el ingenio humano sabe aprovechar los recursos disponibles. Actualmente la Balsa de la Culada se usa como escenario, y la Fuente de Santo Domingo esta conectada al red de agua potable.

Texto y fotografias: Miguel Ortega


miércoles, 13 de noviembre de 2024

PROCESOS NATURALES CONVERTIDOS EN CATASTROFES HUMANAS

    De como la DANA del 29 de octubre en Valencia se ha convertido en una catástrofe humana. En principio tipo de precipitaciones y la posterior riada son procesos naturales que se repiten con una cierta periodicidad, en este caso unos 50 años, y están relacionados con la formación de este territorio. Para entenderlo lo tenemos que ver por un lado desde el clima y la meteorología, y por otro desde la geología y la geografía. Creo que lo podríamos comparar con un proceso volcánico, que crea mucha destrucción localmente y en el momento pero a la larga es una fuente de recursos, suelos muy fértiles, por lo que las personas vuelven a habitar estas zonas a pesar del peligro.


Repetición de DANAS en la misma zona años: 1957, 1982, 1987, 2000, 2024


CLIMA Y METEOROLOGIA

Una DANA es una depresión aislada en niveles altos, lo que antes se decía una gota fría. En el hemisferio norte hay una separación entre el calor de las zonas ecuatoriales y las frías del polo, y esa división es la corriente de chorro. Esta circula de oeste a este y no es recta, es ondulante, y estas ondulaciones  son las que entre otras cosas pueden producir olas de calor muy al norte y olas de frío muy al sur. Si una de las ondulaciones de la corriente de chorro es muy pronunciada se estrangula y queda separada, se produce entonces un embolsamiento de aire frío en niveles altos (9000 m o 300-500 hPa).

La diferencia de temperatura entre el embolsamiento (muy frío) y el aire que hay sobre el mar Mediterráneo hace que el aire ascienda rápidamente saturado de humedad, con lo que se condensa el vapor de agua y en consecuencia se producen grandes precipitaciones que se desplazan en circulo o son estacionarias, llegando hasta los más de 817 litros por metro cuadrado en 24 horas en Oliva en 1983. Aunque estas DANAS se suele producir cada 50 años (ese periodo parece que se va acortando) en las zonas costeras, también se pueden desplazar al interior, aunque habitual es que descarguen cerca de la costa.

Izquierda evolución del golfo original a la llanura prelitoral actual con la Albufera, como consecuencia del rellenado de sedimentos de los ríos Turia y Jucar. Derecha mapa geológico de la zona MAGNA 50 - hoja 722, salvo la parte amarilla de la izquierda inferior que son margas y calizas, el resto corresponde a materiales depositados por los ríos y barrancos como: materiales de arrollada, terrazas fluviales, limos de inundación.

GEOLOGIA

Actualmente la zona es una llanura prelitoral entre unas sierras de poca altitud y el mar, pero primitivamente era un golfo, y tanto el Puig, al norte de la ciudad de Valencia, y la zona del faro de Cullera al sur, eran dos islas en su interior. Posteriormente se fue cerrando con los sedimentos transportados por la corriente litoral que va de norte a sur, creando una restinga que formaba una gran laguna litoral, cuyo último resto es la Albufera de Valencia. En época romana hubo un poblamiento en una isla junto al Turia, actualmente es al zona de la catedral de Valencia que se libro de la inundación del 1957.


Así que la actual es una llanura prelitoral esta formada por los sedimentos de los ríos como el Turia y el Júcar, ademas de los de barrancos y ramblas, que fueron colmatando la laguna. De hecho si consultamos el mapa geológico, esta llanura esta constituida por conos de deyección de los barrancos que vienen de la sierra, mantos de arrollamiento cuando el agua y los materiales que transporta ocupan una gran superficie no circunscrita a cauces, y llanuras de inundación como en la propia ciudad de Valencia (casi podríamos decir que la acequias de su huerta suplen los múltiples cauces de la desembocadura del río en estas llanuras). Por lo tanto todo este territorio esta formado por los sedimentos de los ríos depositados durante riadas y crecidas fuera de sus cauces, de manera tiene poca altitud y conservan vestigios de los cauces que los formaron, secos la mayor parte del año y muchos aterrados. Por lo tanto este territorio se formó, y aún se sigue formando, a base de riadas.


GEOGRAFÍA, 

Esta llanura recibe de las montañas cercanas recargas de minerales y materiales en forma de riadas periódicas que aportan fertilidad a los suelos, suelos por otro lado que son muy aptos para la agricultura, llanos, fáciles de trabajar, con un importante freático y un clima adecuado sin heladas, propicio para un gran desarrollo de la misma, la huerta Valenciana. 

    Pero en el ultimo siglo estas zonas agrícolas se han urbanizado lo que ha permitido que se asiente una gran población; el problema radica en que muchos de estas zonas, antes campos de cultivo con viviendas aisladas y poblaciones en las zonas más altas, ahora están densamente pobladas, el paso de una población a otra es muchas veces cruzando una calle. En muchos casos son viviendas de planta baja o como mucho con un piso, pero a pesar de su aspecto siguen siendo zonas inundables, y ademas existe una cartografía que lo refleja, se puede consultar en: Sistema Nacional de Cartografía de Zonas Inundables, del Ministerio de Medio Ambiente, vamos que se sabe que zonas se inundan con que caudal. Aparte los cursos fluviales como ramblas, muchas se han urbanizado y estrechado con la excusa de que ya no pasa agua; y las zonas urbanizadas no son permeables, a diferencia de las superficies agrícolas y naturales, por lo que el agua recibida de las precipitaciones es enviada a zonas más bajas.


  De manera que si juntamos un clima caracterizado por episodios cada vez más cercanos en el tiempo de grandes precipitaciones, relieve fácilmente inundable y una alta alta población, solo falta saber cuando será el desastre.


jueves, 6 de junio de 2024

¿ÁRBOL GRANDE, ÁRBOL VIEJO?




         Para los que no pudisteis venir a ver la exposición (entonces no fuisteis de los 2014 visitantes que si la vieron, había un contador automático) os contaré la información que presentábamos, y que respondía a la pregunta del título.


Introducción

Lo único que hace falta para disfrutar de la exposición es curiosidad, los conocimientos básicos los ponemos nosotros, y esta vez lo haríamos sobre todo con tacto, mejor dicho para también usar el tacto, pues pensando en los invidentes de la ONCE que iban a venir habíamos preparado piezas como: la diferente densidad de la madera de cada especie, en este caso dos piezas mismas dimensiones de carrasca y de hiedra, las partes del tronco, rodajas de troncos con los anillos, crecimiento en relieve, y como los árboles a través del crecimiento secundario van a cerrar heridas o integrar en el tronco ramas podadas.  El siguiente paso eran dos rodajas ya más grandes, una con los anillos lobulados por ser los contrafuertes de la base del tronco, y el otro un tronco con varias médulas de las cuales saldrán las ramas. A partir de aquí entrábamos en la exposición, y comentamos los ejemplos más significativos.


Diferente tamaño de los anillos de crecimiento de un mismo árbol. Izquierda, abeto que fue liberado de la sombra de árboles dominantes por la tala de estos. Derecha, efecto de la poda en un roble trasnocho.

  1,Un árbol no crecen igual a lo largo de toda su vida

A través de la anchura de su anillos de crecimiento podemos saber si han crecido bien (anillo ancho) o no (anillo estrecho). Aquí mostrábamos una rodaja de un abeto que desde que germinó en 1904 y hasta el año 1982 sus anillos era muy estrechos, a partir ese año sus anillos eran mucho más anchos, la clave nos la dio el APN de la zona, en esa fecha 1982 hubo una tala, y se sacaron los árboles más grandes que eran los que no dejaban que llegar suficiente luz a nuestro abeto, al eliminarlos pudo crecer mucho más hasta su final. 

El otro ejemplar era un roble trasmocho, le quitaban totalmente las ramas cada cierto tiempo para aprovecharlas como leña, así después de la poda los anillos son muy, muy, estrechos, el árbol no esta muerto pero usa sus reservas para volver a desarrollar ramas y hojas, cuando lo hace sus anillos son de un anchura esperada hasta que vuelve la siguiente poda. Con luz desde el inicio y sin podas los tamaños habrán sido muy diferentes.


Diferentes tamaños en ejemplares de la misma especie. Izquierda, la carrasca que hay detrás de mi está apoyada en el suelo y tiene 170 años, mientas que la que señalo con la mano tiene 57 anillos de crecimiento. Derecha pinos negros, marcado con un 1 un ejemplar de 360 anillos de crecimiento, sobre otro de 147 anillos.


2, Para un misma especie, el tamaño alcanzado década árbol dependerá de las condiciones ambiéntales (resumidas en luz, agua y nutrientes del suelo) donde vive.

Ya hemos visto como la cantidad de luz que necesita un árbol va influir en su tamaño. Mostramos ademas una rodaja de un pino negro que vivía en un fondo de valle, por lo que su sistema radicular no tenia problemas para extenderse en busca de agua y minerales, en 147 años alcanzo los 65 cm de diámetro. Junto a él otra rodaja de la misma especie, vivió a un poco más altitud pero importante es que lo hizo en una pared de roca, por lo que tubo limitaciones con el suelo donde extender sus raíces, aún así alcanzo los 360 años pero con un diámetro de solo 13,5 cm, así que le doblo la edad pero con un tamaño casi cinco veces menor. 

Otro ejemplo que comentaremos es un carrasca, además con nombre propio, la carrasca de Nisano, que colapso con una tormenta de nieve, a pesar de sus 153 cm de diámetro, (eso son casi 5 metros de perímetro cerca del suelo), solo tenia 170 anillos de crecimiento; su tamaño se debía a que estaba en un campo de labor donde llevaban rebaños de ovejas a pastar, y cuando hace calor, las ovejas dejan de comer y se refugian a la sombra, justo debajo de esta carrasca y ahí dejan excrementos y orina que van a ser nutrientes para el árbol; que además como lo han dejado solo no tiene competencia con las raíces de otros árboles por el agua del subsuelo, por eso pudo alcanzar esas dimensiones en tan poco tiempo. Este ejemplar lo podemos comparar con otra carrasca, esta crecida en una repisa de roca llego a los 57 anillos de crecimiento pero solo alcanzo 14 cm de diámetro.



El tamaño y la longevidad según la especie. Izquierda sabinas negrales expuestas, la de la derecha son unos 800 años y la de la izquierda sobre los 1200 años datados con carbono 14. Centro rodaja de este último ejemplar a la que solo se le pudieron contar 620 anillos en sus 12 centímetros de diámetro a pesar de la datación con carbono 14. Derecha dibujo de un pino negro candidato a ser un ejemplar muy viejo: escaso follaje, ramas inclinadas o muertas al igual que el ápice, tronco grueso y en gran parte muerto.  
 

3, Cada especie tiene un crecimiento y una longevidad que depende de sus genes.

Aquí donde se notan más diferencias, hay especies con gran crecimiento pero un vida corta, como los álamos negros, en este caso la anchura de los anillos puede superar el centímetro  y una cosa es la edad de su tronco que no suele pasar de 100 o 150 años, y otra la edad del árbol que queda bajo el suelo pues de la raíces puede rebrotar. 

El caso opuesto son las especies de tronco único, que desabollan un talla escasa pero pueden vivir muchos años, y en estas especies cuanto menor es el crecimiento por las condiciones ambientales más longevos se vuelven. Es el caso de la sabina negral, un año bueno pues ser un anillo de poco más de 1 mm de anchura, pero a veces en 1 mm puede haber hasta 10 anillos de crecimiento, incluso menos y tener que datar estos troncos con carbono 14, llegando a superar los 1000 años. Bueno el máximo que nosotros hemos encontrado es de casi 1200 años para un diámetro de 12 cm, como se desprendió la zona rocosa donde había enraizado no sabemos si podrá haber alcanzado más edad.

Entonces la respuesta a la pregunta es fácil, un árbol con el tronco grande no es necesariamente muy viejo, y un árbol muy pequeño lo podría ser, según especie y condiciones ambientales. 

¿Entonces como reconocer un árbol viejo? Pues por su aspecto, estas son algunas de sus características:

-Tronco muy ancho en su base, aunque crezcan poco van acumulando anillos de crecimiento, si imaginamos un árbol que los anillos tienen de anchura media 1 mm, en 500 años el árbol tendrá 1 metro de diámetro.

-Muchas partes del tronco pueden estar muertas, sin corteza, mostrando heridas, pudriciones, el interior del tronco puede estar hueco.

-Ramas muertas/rotas incluyendo alguna principal y/o el ápice, ramas muy inclinadas casi colgantes, a veces apoyadas en el suelo.

-El follaje de la copa escaso, domina la madera sobre la hoja.

-Muchas veces están situados en lugares aislados o de difícil acceso, su ubicación junto con el aspecto comentado anteriormente, no los hacían adecuados para talarlos por su madera. En cambio mantenerlos en las zonas de pastos de montaña servían como refugio para pastores y ganados, podían proporcionar algo de leña, y servían para, a partir de astillas de su tronco, realizar cañablas, los collares de madera de donde cuelgan esquillas y trucos.  

Texto y fotografías: Miguel Ortega


sábado, 23 de diciembre de 2023

Y YA VAN 10 AÑOS

     “Y parece que fue ayer”, que es lo que se dice al empezar estas retrospectivas, pues este años se han cumplido 10 años de la primera exposición de ARBÓREO y se ha conseguido mucho, pero aún falta.

         Todo comenzó cuando me comentaron que se podía conocer la edad de los árboles con los anillos de crecimiento, entonces piensas en el tronco cortado….pero no. No era necesario, se podía hacer con el árbol, vivo y sin dañarlo como un a herramienta especial, la barrena de Pressler que sacaba del tronco un testigo de madera, con una muestra de los anillos. Y no solo eso con esas muestras no solo nos podíamos hacer idea de la edad de los árboles sino también saber como creció y en que condiciones, y así poder obtener datos de épocas pasadas. Evidentemente cuanto más edad tenía el árbol más podíamos retroceder, y además podíamos obtener información de lugares apartados de donde no había información recogida. 

La primera exposición, "la memoria de los árboles" en 2013,  al completo en el mueble de las microexposiciones (y prácticamente todas las piezas que teníamos).

         Por aquel entonces estaba de técnico un centro de interpretación de la naturaleza, el del Espacio Salto de Roldán en Sabayés, a los pies de la sierra de Guara. Mi trabajo previo había consistido en saber de que hablaban los centros cercanos, que era lo que funcionaba y que era lo que no. La respuestas: hablaban de aves, lo mejor era una sencilla mesa con elementos cogidos de la naturaleza que se podían manipular: un trozo de rama lleno de líquenes, una piña comida por una ardilla, un cráneo, una egagrópila, y lo peor que los contenidos no se renovaban, con lo cual visto una vez y no se volvía.

 Así que nuestros contenidos no hablarían de aves sino de las plantas, habría elementos que se podrían tocar como cráneos de herbívoros, y habría una parte que se iría cambiando. Para esto último se realizo una especie de estantería con ruedas (por si se hacia alguna actividad y molestaba) el mueble de las microexposicones.

         Y en ese mueble es donde se realizo la primera exposición sobre dendrocronología, que es la ciencia que estudia estas cosas, y el inicio de ARBÓREO, aunque eso no los saviamos aún. En esta primera exposición estaba clocadas casi todas las piezas que había conseguido, pues era consciente que exponer las muestras sacadas con la barrena, habría sido visualmente como exponer palillos chinos con rayitas, y una cartela explicando porque unas rayitas eran diferentes de otras. 

Vicente sacando una rodaja del tocón de un pino cortado tras un alud. Y como se transportan algunas piezas.

         Así que lo que hicimos fue preguntar por árboles caídos, mirar leñeros, ir detrás de los que hacen limpiezas de caminos….. para ir consiguiendo rodajas, que era lo que íbamos a exponer, rodajas de árboles y cuanto más grandes mejor. 

         Ahí la colaboración de los vecinos fue fundamental, tanto para que nos informaran y nos dieran su permiso, el monte tiene dueños a los cuales si hablas con ellos no ponen ningún problema, como a cortar con la motosierra; luego el lijado ya vendría por mi cuenta y en una carpintería me dejaron una lijadora que averié, y finalmente la información vendría de Chechu Camarero  que es dendrocronólogo, y con el cual desde entonces colaboramos.

         En este tiempo la colección ha aumentado, sobrepasaremos las 700 referencias y cada una suele haber 2 ó 3 piezas, de tamaños muy variados, henos conseguido rodajas de árboles de más de 1,5 metros de diámetro, un árbol casi completo de 5 metros, que trasportamos a piezas y un par de arbolillos datados en más de 1000 años con carbono 14, piezas que nos hablan de aludes de nieve, riadas, incendios, competencia entre los arboles, etc. Y todo partir de árboles encontrados ya muertos, gracias a los vecinos y amigos que nos han informado, ayudado a serrar y transportar, y se han reído con nuestras ideas.

Dobles paginas del libro "el lector de árboles", como se decía antes profusamente ilustrado.


         Con ellas hemos realizado más de 50 exposiciones, generalmente localidades del Altoaragón pero también hemos llegado al Jardín Botánico de Valencia, al Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Zaragoza y al Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid. Hemos podio publicar artículos en revistas como: el Mundo de  los Pirineos, Quercus, e Investigación y Ciencia; aparte de las revistas especializadas donde publica Chechu los hallazgos. También hemos publicado dos libros, uno de dibujos como regalo para todos los que nos ayudan: La pequeña guía del lector de árbolesy el ultimo que acaba de salir ya a nivel de la Península ibérica: El lector de árboles.

Mientras estamos con la ampliación del almacén, retomar al web de arboreo.org, seguir con las exposiciones que ahora y a lo largo del 2024 tenemos dos en Andalucía, y continuar con la idea de montar un ecomuseo; pues nadie nos ha dijo que esto no se podría hacer, y ahora es un poco tarde para desanimarnos. 

Texto y fotografías: Miguel Ortega