sábado, 30 de junio de 2018

CRÓNICA PERSONAL DE ARBÓREO EN EL MUSEO NACIONAL DE CIENCIAS NATURALES


Previo.
         Las oportunidades hay que cogerlas al vuelo así que cuando surgió la posibilidad de ir a Madrid con la expo de ARBÓREO no fue cosa de pensárselo, la exposición estaba montada lo único que había que hacer era adaptarla a los espacios de museo y sobre todo a las vitrinas.
         Se lo cuento a algunos amigos así como si me hubiera tocado la lotería, o al menos sus expresiones coincidían como si hubiera recibido un premio; aunque yo ya me hacia una idea del esfuerzo que faltaba. Por eso lo mejor organizarse, viaje en el día para conocer a Soraya, la coordinadora ( menos mal que conectamos en seguida), ver la sala, hacer un planteamiento mental y comprobar alguna medida, así como el acceso ya que se iba a llevar piezas grandes y pesadas; y disfrutar mentalmente con el “fregao” en el que me estaba metiendo de forma consciente y feliz, por lo que debo tener un punto masoca se ve.    
         

           En la preparación hubo que desmontar las piezas más significativas de los paneles en las que estaban para adaptarlas a las vitrinas, controlando tamaño y peso de las mismas. Y como siempre tener una idea muy clara de donde iba cada cosa como se iba a situar y con una serie de piezas que pudieran ir en más de un sitio para así equilibrar contenidos con el espacio. Además de eliminar aquellas piezas que pudieran significar peligro para los visitantes o que no se pudieran situar de forma adecuada, por mucho que a mi me doliera y que las hubiera recogido y preparado para una exposición como esta. Revisar concienzudamente las piezas para ver que no había insectos xilófagos y hongos activos, así como lavar con agua a presión las piezas más grandes que se almacena en el exterior y donde los pájaros siempre tienen la costumbre de señalar con su excrementos. Y embalar todo lo embalable.


 La descarga
         Era algo previsible y Quique, el conductor del camión con el que ya hemos transportado las piezas para otras exposiciones, me lo confirmo: “si vieras la cara que han puesto los de seguridad cuando hemos empezado a bajar los troncos y las ramas”, pues las más grandes van sin embalar.
El montaje
         Normalmente lo suelo hacer yo solo o con una pequeña ayuda, pero esta vez y dado que llevamos la pieza más grande de la colección, que son ocho partes y tres de ellas tiene una media de 30 kg cada una y la última vez a mi solo me costo una hora su montaje, se vino mi hijo Guille conmigo, y así en un día y medio intenso solucionado.
         
         Bueno lo que yo no sabia es como es un montaje en un museo de este calibre, y más cuando este va aportar algunas de sus valiosas piezas a la exposición, por lo que a mi me pareció al principio una jaula de grillos, pero al final todos sincronizamos nuestros cri…criis y hasta disfrutamos con el trabajo. Me explicaré en términos de ecología: yo trabajo habitualmente como si fuera un organismo en una isla pequeña, hay pocas especies muchos nichos ecológicos y no puedes especializarte (haces un poco de todo); un museo como este es como si fuera una selva tropical con mucha diversidad de especies, con más nichos ecológicos de manera que cada especie se especializa en algo concreto (normalmente en algo muy concreto). El MNCN colaboraba con una serie de piezas de mamíferos, aves, insectos y fósiles de árboles, cada grupo es responsabilidad de una persona conservadora que es la que lo puede manipular y transportar (cosa lógica dado el valor y la fragilidad de algunas), además iban en una vitrina especial que abría el guarda de seguridad y que permanecía junto a ella el tiempo que estaba abierta, pues estaba en una zona de paso; además estaban los que montaban las otras vitrinas, los que las limpiaban, los que limpiaban el el suelo, también la empresa que se aseguraba de la correcta colocación de las piezas más delicadas (algunas de ellas tenían más de100 años) y finalmente los que iluminaban. Para mayor confusión mía, la sala conecta con la zona de personal, por lo que había un continuo trasiego de gente que me costo identificar. 

La presentación
         Antes de la misma me explicaron muy bien como se hacia: hablaba el director, hablaba la coordinadora y hablaba yo. Después hacíamos un recorrido por la exposición durante el cual yo atendía las preguntas que me iban haciendo los asistentes. Bueno la primera parte bien, la segunda me salté un poco el protocolo, más que un comisario al uso soy un “divulgador feriante”, por lo que no me iba a ir sin promocionar mi producto y el recorrido se transformo en una de la visitas guiadas que suelo hacer, eso si corta, aunque la presentación se hizo más larga de lo previsto. Interés y sorpresa me dijeron que fue la reacción, pero al final del recorrido había más gente que cuando se empezó y eso es lo que cuenta.

La exposición 
         Bueno yo ya he hecho mi trabajo, satisfecho aunque siempre ves algo que se podía mejorar; a partir de aquí veremos si continuamos itinerantes y almacenándola entre viaje y viaje, o encontramos un lugar para  tener una exposición permanente que seria lo deseable, la colección se lo merece y no hay otra igual. 

domingo, 24 de junio de 2018

ARBÓREO EN EL MUSEO NACIONAL DE CIENCIAS NATURALES DE MADRID

Del 22 de junio a finales de agosto

        Son 290 metros cuadrados de exposición con 72 piezas de 24 especies diferentes.  
         En el 2013 comenzamos con una microexposicón: La memoria de los árboles en el Centro de Naturaleza Espacio Salto de Roldán de Nueno con unas pocas piezas y en estos años hemos crecido en cantidad (más de 700 piezas), tamaño (la más pesada son 95 kg y la más grande 5 x 2 x 2 metros)  y calidad (con información sobre aludes, riadas, liberaciones, decaimientos,…. y al menos tres con más de 600 anillos de crecimiento, una de las cuales nació según el C14 hace unos 925 años).
         Todo esto no podría haber sido posible si el apoyo de todos vosotros, a todos mi más sincero agradecimiento; los principales culpables son :  Alejandro Alfaro, Antonio y Toño Alfaro, Nacho Arizón, José Mª Aquilué, José Luis Buisac, Chechu Camarero, Tomas Escartín,  José María Ezquerra, Miguel Gil,  Vicente Laliena, Álvaro Lardiés, Ramón Lasaosa, Dominique y Joaquín Leyva, Emilio Luengo,  Sergio Marco,  Jorge Mayoral, Pedro y Roberto Moreno, Adrián Navarro, José Miguel Navarro, Paco Navas, Guillermo Ortega, PachetasNacho Pardinilla, Gabriel Sangüesa, Javier Sardiña,  José Antonio Sese.
Casa Franco de Fornillos de Montearagón, Fundación Hospital de Benasque, Ayuntamiento de Biescas, Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara cuadrillas de Nocito y de Loporzano, Colectivo de Agentes de Protección de la Naturaleza del Gobierno de Aragón en Huesca,  Espacio Salto de Roldán, ayuntamiento de Nueno.
         A todos gracias, y ahora............ a ver en el extranjero. 

jueves, 17 de mayo de 2018

EL ESPINAZO DEL DRAGÓN

Panoramica de la parte final del pliegue de Guara: 4 estribaciones del Frachinito, 3 Borón. Conglomerados del Valle del Ebro: 2 mallos de Ligüerre. 1 río Guatizalema
          La brisa chocaba contra el escarpe que había por debajo de mis pies y esa corriente de aire era aprovechada por una pareja de chovas que se desplazaban lentamente, sin mover apenas las alas, y si lo hacían era más para guardar el equilibrio que para avanzar; así recorrieron a mi altura el escarpe una o dos veces de manera que yo podía ver el rojo anaranjado de sus picos y sus patas plegadas bajo la cola como diminutas ascuas entre el negro una noche oscura. Yo las miraba y ellas me devolvían la mirada, y no creo que fuese por la curiosidad de saber qué hacía yo en un lugar tan apartado, simplemente esperaban a que yo me sentara a comer y les dejara algún presente en forma de migajas de bocadillo.
         El lugar donde estaba se encontraba fuera de las sendas habituales, pues estaba cerca de un pico sin importancia por no ser de los más altos, pero proporcionaba una vista diferente de los lugares conocidos por mí y tantas veces andados; y en especial de la senda que remonta el río y que tanto transité el invierno pasado. Desde este lugar podía ver los escarpes de roca bajo los que discurría el camino y que tanto me acompañaron en el ir y venir por la senda, desde ella parecía una sucesión de paredes verticales sin más, pero ahora las podía observar de tú a tú y darles un sentido. 
Contacto entre las calizas de Guara (2) y los conglomerados del Valle del Ebro (2) que son más modernos y resultado de la erosión del Pirineo.
       El lugar permitía visualizar la convulsa geología de la zona, un gran pliegue que venia de lejos, retorciéndose por la ladera de la sierra, pliegue de estratos verticales que la erosión había “descabezado”, eliminado la charnela donde se juntaban los flancos del mismo, era como si cogiéramos un libro lo pusiéramos con el lomo hacia arriba y se lo arrancáramos. El resultado recordaba más al espinazo de un dragón que se ondula para al final sumergirse por debajo de una capa de rocas más jóvenes, sus propios sedimentos petrificaos. Pero esta nueva capa de rocas era como tortugas redondeadas de aspecto inerte, sin tensiones y ni convulsiones que las hubieran despertado del sopor de los primeros rayos de sol, solo una leve inclinación por el ímpetu del dragón de rocas mas antiguas. La juventud, tranquila sosegada frente a la madurez impetuosa y expresiva, con la geología ocurren estas contradicciones.
         Los huecos que había creado la geología eran rellenados por la vegetación, la roca solo era cubierta solo una pátina de líquenes, pero allí donde las grietas permitan penetrar a las raíces crecían pequeñas plantas y algún arbusto atrevido; aún así las grietas mayores y las repisas llenas de sedimentos permitían la existencia de bosquetes colgados sobre el vacío, creciendo como jardincillos desbordados a modo de pequeñas selvas, en lugares inaccesibles donde no llegaban ni las cabras la única limitación era la competencia entre las plantas por el más escaso recurso del agua. 
Robles olvidados
          Donde la roca era más blanda, como en los collados y las laderas llenas de derrubios, un tapiz de verde cambiante según la especie dominante y la época del año lo iba cubriendo todo; el bosque iba recuperándose despacio, después de una larga época de explotación humana. Hasta estos lugares aislados y remotos llegaron los carboneros, no buscando la fortuna sino la mera supervivencia de los suyos. 
         El vallecito que se encontraba bajo mi escarpe siempre debió ser un lugar apartado pues se veían grandes robles, añosos y retorcidos, sin muestras de haber sido podados, como era costumbre por la zona con los más accesibles. Incluso se apreciaban árboles muertos en pie, troncos aún erectos pero ya sin ramas a la espera que la labor de hongos e insectos les permitieran tumbarse y descansar al fin, aportando los nutrientes de su madera al suelo, y por lo tanto sus moléculas comenzando de nuevo la rueda de la vida. La rueda de la vida convertida en la rueda de la fortuna que siempre toca, aunque no sabemos en que organismo se encarnarán sus moléculas ya libres, tal vez árbol de nuevo, o tal vez en un animal que se alimenta de él.
         Estos retazos de bosque es lo más cercano que tenemos hoy día de un bosque viejo. De ellos es donde debemos aprender como funciona la naturaleza, y cuanto más aprendemos más nos sorprende, pues nos rompe nuestra idea de algo inamovible para mostrarse como algo dinámico y que no se ajusta a las sentencias con que solemos describirla, como la juventud sosegada y la madurez impetuosa de las rocas.    


domingo, 15 de abril de 2018

TOUR DE LA MEMORIA DE LOS ÁRBOLES


       Esta exposición es la primera que diseñamos ya con una idea clara de que fuese itinerante, de manera que además debía poder ser usada a modo de charla. Por lo que debía contener todas las piezas necesarias para el relato (unas 61 piezas de 21 especies) sobre como la madera almacena información sobre el territorio, pero se debía transporta en un utilitario, con la posibilidad de ser enviada por una agencia de transportes (por lo que las dimensiones de la misma vinieron determinadas por el embalaje de las cajas de plástico en las que se transporta), la debía poder montar y desmontar una sola persona (en poco más de una hora) y se debía poder adecuar a cualquier espacio desde una sala de exposiciones, a un pasillo.
         Para ello las piezas van sobre paneles de  cartón de madera pintados de azul (para que resaltase más el color de la madera), de 43 x 43 cm (la mediad viene dada por el embalaje), con amplias cartelas explicativas (así evitamos los carteles con texto para las paredes, pues en no todos los lugares hay posibilidad de colgarlos), de esta manera se pueden tocar si temor a caídas ni cambios de piezas y/o cartelas, pues se anima a tocarlas para que perciban las diferentes texturas de las maderas. Así, aparte del espacio lo único que necesitamos son mesas para colocar los paneles (unos veinte metros lineales en total), así han estado sobre pupitres, mesas plegables de comidas populares con manteles blancos de papel, mesas varias con telas de colores, etc.
        Por lo tanto hemos podido exponer en colegios, institutos, asociaciones, ferias, y sobre todo pequeños ayuntamientos.  Dejando bien clara la filosofía, llegar al mayor número de lugares y de personas posible.
         Este año empieza una nueva andadura con la Diputación Provincial de Huesca y está en campaña dentro de la exposiciones itinerantes, a continuación os pongo el calendario de este año: 
GURREA DE GÁLLEGO del 16 al 29 de abril
ALCAMPELL del 1 al 17 de junio
ARÉN del 1 al 30 de agosto
LANAJA  del 8 al 28 de octubre
GRAUS del 15 de noviembre la 6 de enero del 2019
        Además el día 1 de mayo y solo por ese día estará en el Molino Aceitero de Casbas durante la Romería de la Virgen del Viñedo. La verdad este es un lugar muy significativo para la exposición pues fue la primera salida de “la memoria de los árboles” y hubo que desmontar la microexposición que estaba en el Espacio Salto de Roldán y añadir el resto de piezas que teníamos para poder rellenar un poco el espacio disponible en el molino.  Además hubo que estar con la exposición todo el día, por lo aprendes lo importante que es el explicar en vivo, y sobretodo la enorme satisfacción que es ver las expresiones de: sorpresa, admiración y disfrute de los visitantes. 
 
Primera instalación de la exposición ya sobre los paneles azules
         Para despejar dudas, hay una segunda exposición de la que ya os he hablado en este bolg que es “ARBÓREO, los árboles nos cuentan su vida”, más grande y compleja de instalar pues esta pensada para espacios mayores, más adecuados y largas permanencias. 


miércoles, 11 de abril de 2018

EL EXTRAÑO CASO DEL DOCTOR JEKYLL Y EL SEÑOR HYDE (y IV)

        
En algunos casos el crecimiento fuera del modelo habitual es consecuencia de la acción de otros organismos. "Escoba de bruja" sobre pino silvestre.
          Hasta ahora he intentado explicar el crecimiento de las sabinas en base a su necesidad de luz solar directa, su estrategia de la sectorización y su longevidad (ver las entradas anteriores). Pero hay muchos ejemplos que no acaban de encajar con estos modelos, entonces hay que empezar a pensar en otros factores, algo que haga crecer o desarrollarse de formas diferentes, lejos de su patrón habitual de comportamiento de crecimiento antes las condiciones ambientales. Al igual que en la novela de Stevenson, donde el doctor Jekyll tomaba  una pócima que le hacía comportarse y transformarse en lo opuesto (el monstruo del señor Hyde), en la naturaleza también ocurre con los parásitos, nos pueden transformar nuestro comportamiento.
         El objetivo de un parasito es vivir de su hospedador y para muchas especies si es dentro de él mejor, así están protegidos de depredadores y junto, mejor dicho dentro de su alimento; el problema es llegar al hospedador adecuado y para ello algunos parásitos desarrollan estrategias bastante complejas, con el uso de hospedadores intermedios. 
         Los casos mejor conocidos es entre los animales y concretamente los humanos. La tenia es un enorme gusano que se puede encontrar en nuestro el intestino, donde se alimenta y reproduce; sus huevos salen con los excrementos y como es muy difícil que nos infectemos con los excrementos de nuestros propios congéneres introducen a un hospedador intermedio, de manera que llegan a nosotros a través de carne infectada de cerdos que se han alimentado con excrementos humanos que iban cargados de huevos de tenia.
       
Rama descortezada de abeto, y sección de la misma, donde se muestra la hipertrofia por la acción de un hongo, el chancro del abeto, Melampsorella caryophyllacearum.
      Para conseguir su fin algunos alteran el comportamiento del hospedador intermedio para que sean depredados por el hospedador final. Hay un nematodos que parasitan pájaros  y llegan a ellos a través de los caracoles, estos se infectan al comer los excrementos de aves que ya tiene nematodos en los cuales están los huevos (muchos caracoles son detrívoros); lo más interesante es que partir de ese momento el caracol infectado cambia de comportamiento, abandona la seguridad del la vegetación y se exhibe en sitios descubiertos donde los pájaros lo pueden localizar y comérselo, y así el nematodo vuelve a las aves. 
         En algunos casos usan un segundo hospedador intermedio y del caracol pasan a las hormigas, y las infectadas no vuelven la hormiguero sin que se encaraman a la vegetación  agarradas con las mandíbulas y así bien visibles, esperan, no de forma voluntaria sino alteradas por el parásito a que un pájaro se la coma y vuelva acerrarse el ciclo. Hay un hongo que parasita las hormigas que hace algo parecido, la hormiga infectada busca un lugar elevado donde muere, y así las esporas del hongo se disemina mejor. 
         Los humanos no solo tenemos parásitos sino que estos también puede alterar nuestro comportamiento; ocurre con  los protozoos y la toxoplasmosis; aunque el objetivo son los gatos (y varios felinos más) empiezan infectando a las ratas, estas cambia de comportamiento se vuelven más audaces, se desplazan por lugares más visibles e incluso sienten atracción por la orina de gato, consecuencia el gato caza a la rata, esta se lo ha puesto más fácil, y se infecta. Pero a nosotros también nos puede pasar por comer alimentos infectados (no necesariamente ratas), o el contacto con excrementos de gatos o tierra infectada. Y en nosotros los humanos uno de los efectos son los cambios psicológicos, además bastante opuestos: de depresión a agresividad, al final no son los extraterrestres los que toman el control de nuestros cerebros sino un protozoo, pues la toxoplasmosis es bastante frecuente.   
 
Detalle de una "escoba de bruja" sobre enebro de la miera, J. oxicedrus, producida por el hongo Gymnosporangium sp. de cual se aprecian los cuerpos fructíferos a modo de clavos anaranjados. 
         En el mundo vegetal ocurre algo similar, los parásitos pueden alterar el comportamiento de desarrollo de las plantas usando las propias hormonas de crecimiento de la planta. Algunos hongos como el chancro (abetos y enebros) hacen que los tallos infectados se engrosen; y pueden llegar matar la rama y al ejemplar al colapsar sus vasos circulatorios de la savia; en otros incitan a un crecimiento con muchas ramas finas muy densas son las “escobas de brujas” que vemos en algunas coníferas.
         De igual modo y en el caso de as sabinas la madera tiene buenas defensas químicas frente a insectos xilófagos aún así algunos son capaces de alimentarse del cambiun de la sabina negra, y de esta forma pueden colapsar la circulación de la savia y ocasionar la muerte de alguna rama.  De igual forma la presencia de un pariente del muérdago, especifico de enebros y sabinas también puede ocasionar la muerte de alguna rama. Por lo que el aspecto de la planta no tendría que ver tanto con las estrategias ante las condiciones ambientales y si con la infección de otros organismos.
         A ver si al final estábamos intentamos explicar la vida del doctor Jekyll y resulta que estamos tratando con el señor Hyde. 

jueves, 15 de marzo de 2018

EL ÁRBOL DEL SOL (y III)

         
Tronco de sabina negra ( muerto hace unos 40 años), su desarrollo en cascada se explica por la existencia anterior de otro tronco ( marcado con *) que le debió hacer sombra.
         Hasta ahora hemos visto que la luz directa del sol y la sectorización influyen en el desarrollo de la sabina negra y ahora vamos introducir un nuevo factor en el aspecto de la sabinas, la longevidad (ver entrada ¿Cuántos años tiene un árbol?  de julio 2016 ); pues esta especie opta además por otra estrategia que le permite vivir en lugares marginales, pues en los lugares con mejor suelo es desplazada por especies dominantes de mayor tamaño que le quitan la luz del sol; en estas zonas con condiciones difíciles por la escasez de suelo su estrategia es tener un crecimiento muy lento y reducido, invirtiendo recursos en crear una madera calificada como imputrescible, cargada de resinas y esencias para evitar la acción de hongos y/o insectos que destruyan su madera, y que incluso persiste a la intemperie muchos años después de la muerte del ejemplar.
        
Aspecto de tres sabinas done ha habido una competencia entre ramas-tronco por la luz, en las dos últimas con muerte y perdida del tronco principal
         Para que nos hagamos una idea de en que parámetros nos estamos moviendo y como confirmación de que longevidad y tamaño no van unidos hemos encontrado ejemplares con 655 anillos de crecimiento y solo 13 centímetros de diámetro.

         Los periodos de vida de varios centenios parece ser comunes en sabinas que viven en lugares rocosos, en estos periodos de vida tan largos, las condiciones ambientales han podido cambiar mucho, no solo climáticas sino por competencia por la luz. Como ya vimos las sabinas y enebros que dominaban en las épocas donde se explotaban el boj y las carrascas como leña, decaen bajo la sombra de sus vecinos que al no ser recolectados han podido desarrollarse con normalidad y están tapando la luz a los antes señores de la zona.
        

Dos ejemplos con ramas-troncos rastreros con giros en ángulo recto.
        Pero esta competencia por la luz se produce también en la propia planta entre sus ramas, o de los troncos si tienen más de uno. Así en algunos ejemplares las ramas de la base (recordemos que suelen mantener la forma de arbusto) compiten por la luz con el tronco principal y crecen desarrollándose en horizontal, a veces ladera abajo hasta que superan el follaje del tronco principal, entonces pueden  crecer hacia la luz describiendo la rama un giro en ángulo recto, en vertical; seguramente sea la sectorización de la que hablábamos en la entrada anterior sea lo que haga que partes de la misma planta se comporten de forma tan individualista, en otra s especies simplemente las ramas de la base al dejaran de recibir suficiente luz habrían dejado de ser alimentadas  por lo que se acabarían secando y desapareciendo en la llamada autopoda.

         Lo que ocurre es que esta competencia en el mismo pie no lo solemos apreciar hasta que el tronco principal muere, entonces si el tronco muerto desaparece nos encontramos con un pie de sabina que tiene un crecimiento muy extraño, primero se extiende por el suelo y después, realizando un giro de 90o, aparentemente sin más, comienza a crecer en vertical, pero si nos acercamos y comprobamos la existencia de restos del tronco que le hacía sombra, el crecimiento inexplicable, la incertidumbre, desaparece.
        Después de todo este es un árbol que adora al sol y hace todo lo posible para recibir sus rayos el primero.
        





sábado, 10 de marzo de 2018

DIVIDE Y VENCERÁS (EL ÁRBOL DEL SOL, y II)

       
Dos ejemplos de sectorización de la sabina negra (Juniperus phoenicea). A la izquierda toda la mata esta muerta pero la única rama viva florece y fructifica. A la derecha ejemplar con dos troncos (uno ya esta muerto) y raíces independientes salvo una pequeña union señalada con unasterisco rojo.
        Don Raúl, mi profesor de historia en la EGB siempre resumía su asignatura en dos frases: “la historia la escriben los vencedores” aludiendo a lo poco objetiva de misma y “divide y vencerás”, refiriéndose a que había que unirse en el bando propio pero dividir al bando enemigo.
         Bien, en la naturaleza organismos incluso de especies diferentes, pueden agruparse para hacer frente al un enemigo común como las adversas condiciones ambientales (sequedad, frio,…), se habla entonces de facilitación; como ejemplo en una zona semiárida una planta de raíces profundas como la retama bombea humedad a las zonas superficiales del suelo, donde otras plantas de menor porte la pueden aprovechar, y seguramente estas ayuden a sujetar el suelo o protegerlo de los rayos directos del sol.
Bueno pues la sabina negra hace lo contrario, usa el “divide y vencerás” y además para si misma. Esto lo sabemos pues ha habido unos investigadores que sintieron curiosidad de intentar averiguar la relación de raíces y ramas en esta especie; a varios ejemplares jóvenes les desenterraron un raíz principal y las dejaron dentro de un recipiente con agua y colorante. Tiempo después seccionaron el tallo para  ver como se había distribuido el colorante por toda la planta: la sorpresa fue que este no se había distribuido uniformemente, sino en determinados sectores del tronco y en un número muy reducido de ramas, prácticamente había llegado solo a una rama principal, pues no había habido una distribución lateral de la savia bruta, a esto lo llamarón sectorización, ¿recordáis que en la entrada anterior os dije que os contaría que era?.
         Bueno pues la sectorización es una estrategia que usa la sabina negra para vivir en estos lugares de condiciones tan limitantes como los roquedos en las zonas de solana, de esta manera si una raíz perece pues se ha quedado al aire por la erosión o no encuentra suficiente humedad, o bien una rama es dañada por la caída de una piedra, estas pérdidas no comprometen al resto de la planta, sino solo y exclusivamente a las partes afectadas; así podemos encontrar ejemplares en que la práctica totalidad de la planta esta muerta pero sin embargo hay una única rama verde y lozana, que incluso florece y fructifica.
         La sectorización la vamos a poder observar tanto en ejemplares de tronco único, como en los ejemplares de varios troncos, en estos casos nos resulta más fácil concebir al ejemplar no como un individuo sino como una colonia (lo más acertado sería decir una colonia de clones de si misma, pues suponemos que todas tienen el mismo ADN) donde lo más importante es que sobreviva de la mejor forma posible al menos una parte del ejemplar.
         Esta estrategia da lugar a unos troncos realmente curiosos, con raíces principales casi sin conexión con el resto (la sectorización en muchos ejemplares no parece que sea al 100%) y que por su tronco de sección lobulada muchas veces podemos seguir la continuidad de la raíz con su rama.
Secciones de troncos de sabina negra, el asterisco verde señala la zona de la médula, la parte mas antigua del tronco, y de izquierda a derecha: crecimiento lobulado, ovalado aquí la sección recuerda más al de una tabla, y crecimiento en abanico.
         Otra característica de esta especie es que el crecimiento secundario del tronco, el que se produce en anchura, no es regular por lo que sus sección, rodaja, no será circular sino lobulada, la parte con más edad, la médula, suele estar desplazada a un lado (excéntrica), y en algunos ejemplares situada en la periferia del tronco, dando secciones ovaladas, muy ovaladas, que a veces recuerdan más a la sección de una tabla, que a la de un tronco.

         Normalmente en un árbol el crecimiento en anchura del tronco acaba cubriendo ramas muertas que parten de él. Bueno en muchos casos de sabina el crecimiento secundario parece que procura evitar el cubrir, dando un rodeo, los tocones de las ramas muertas y otras partes del tronco creando así curiosas formas, esto tal vez sea una consecuencia de la sectorización. Normalmente la sectorización se suele ser  más visible en troncos de sección ovalada, en estos la parte mas vieja queda en un extremo y el crecimiento secundario se desarrolla no radialmente sino solo en una parte, dando secciones muy alargadas, de flancos planos casi paralelos, que además se pueden desarrollar describiendo una curva o incluso, parece que si las condiciones mejoran, abriéndose posteriormente su sección en forma de abanico. La parte más vieja puede carecer ya de raíz, reducida ya solo al duramen (corazón), y en la parte más joven reconocemos la zona viva pues aún posee corteza, recordemos que justo en la zona de contacto de la corteza y el leño es donde se encuentra los vasos por donde circula la savia y el cambium por donde se produce el crecimiento secundario.
        
Dos ejemplos de desarrollo del tronco en en espiral ( hélice), y en el centro como el crecimiento en anchura del tronco evita cubrir la zona ya muerta del tronco y las ramas. 
        Hay otra particularidad que no podemos explicar aún, que es cuando el tronco se desarrolla girando, formando una espiral o hélice. Este es una forma de desarrollo común a mucha especies de planta leñosas: pinos, hayas, almendros,… pero desconocemos cual es su significado o la ventaja que aporta al ejemplar pues no se da en todos. Se especula con que es la forma de los vasos por donde circula la sabia, que si esta forma aumente la fricción entre las fibras y hace al tronco más resistente, que si es una consecuencia del viento, ….. llego a un punto que empiezo a creer que  tal vez lo de “capricho de la naturaleza” no lo explique pero al menos me quite la incertidumbre (ver entrada anterior: Luz, quiero luz).