sábado, 4 de marzo de 2017

EL APEGO A LA VIDA, Y A LAS ROCAS, DE LAS SABINAS

Aspecto "extraño"  de sabinas negras, presumiblemente muy viejas, viviendo en paredes de roca 
En la naturaleza hay una ley no escrita (como todas) en la que rapidez y longevidad están reñidas, al menos en el caso de los árboles.
Las especies de desarrollo más rápido suelen darse donde hay buenas condiciones ambientales de: luz, agua, temperatura y nutrientes, alcanzan tamaños grandes antes, pero viven menos años, un chopo o abedul pueden tener una vida media de 100 años, 200 como mucho. A las especies de crecimiento lento no les preocupa tanto el tamaño (aunque algunas especies como la secuoya combina ambas)  como desarrollar estrategias que les permita ser longevas, como la resistencia a la pudrición de su madera y el evitar mediante repelentes y tóxicos depredadores y parásitos que dañen su  follaje o sus raíces.
Las primeras, las rápidas,  se encuentran en habitas deseados, favorables para la vida donde hay recursos para vivir, por lo que hay muchas especies con las que competir y muchos depredadores y parásitos, además se dan las condiciones ideales para la acción de recicladores, véase hongos, bacterias y toda una suerte de invertebrados dedicados a reciclar la madera, para que las moléculas y los elementos minerales vuelvan al suelo y poder ser usados por otros organismos, pese a quien pese.
Anillos de una sabina negra, contenidos en 1 centímetro ( espacio entre las marcas), cada anillo es un año de crecimiento, incluso lo años buenos son muy estrechos. Como comparación los chopos pueden tener anillos de 1 centímetro como suma facilidad. 
Las segundas, las longevas,  suelen encontrarse los hábitats no deseados: escasez o ausencia de suelo, clima seco, demasiado frío,  demasiado cálido o todo a la vez como en las paredes rocosas, especialmente las orientadas al sur donde los contrastes de temperatura son grandes incluso en el mismo día. Este el lugar de seres sufridores, lugares tampoco deseados que plantas antiguas pueden vivir sin la competencia de las más evolucionadas y eficientes que las desplazarían. Aquí la vida por necesidad va muy despacio; en los años malos solo se sobrevive a la espera de que el año siguiente no sea tan malo, los años normales se puede crecer pero poco el lugar no da para mucho, incluso en los mejores años el crecimiento es escaso, y bueno, reproducirse queda para los años excepcionales; y más en especies que necesitan de más de un año para hacer el fruto como es el caso de las sabinas. 
Pero tampoco hay prisa las cosas viene cuando vienen, solo hay que saber esperar y tener la capacidad de aguantar que no es poco.
En este lugar no deseado, las paredes de roca, algunas especies de plantas han encontrado un lugar donde demostrar su apego a la vida acumulando años. Es el caso de un herbácea la Borderea chouardi que en sus rizomas llega acumular hasta 300 años, o las sabinas negras; de estas las de aspecto más particular, extraño o extravagante parece que son las que más años acumulan, destacando las de tronos retorcidos, espirales, de aspecto secos y con escaso follaje, que crecen en vertical o mas frecuentemente en cualquier otra posición como hacia abajo, como no necesitando luz. Tan aferradas a la roca como a la vida muchas  mueren cuando se desprende la roca entre cuyas grietas extienden las raíces.
Y cuantos años viven?, bueno hay un estudio en el sur de Francia en el que cortaron varias sabinas que crecían en pared y contaron sus anillos llegando a sobrepasar los 1200 anillos de crecimiento, también las dataron con carbono 14 y la cifras se disparaban hasta los 1700 años, por lo que no queda claro cuantos años viven en verdad, pero muchos.
        

Juph021, seguramente sobrepase los 500 años, lo sabré cuando sepa contar bien los anillos en las zonas oscuras
       Nosotros en la zona occidental de la sierra de Guara, y solo a partir de los ejemplares encontrados caídos al pie de los cantiles llegamos a sobrepasar los 630 anillos en un ejemplar de 20 cm de radio;  o seguramente superar los 500 años (aún hay que mejorar la técnica de contar anillos cuando en 1mm puede haber hasta siete anillos de crecimiento y enmascarados por el oscurecimiento de la acumulación de resinas) pero en este caso en un tronco de solo 9 cm de radio. Aquí el tamaño si importa para tener apego a la vida, cuanto menos más.



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